Protegiendo a los tiradores del ruido Part. A

Protegiendo a los tiradores del ruido Part. A

Imagen relacionadaVisto desde la perspectiva de los tiradores recreacionales, los niveles sonoros importan mucho debido a que los efectos a largo plazo de la exposición prolongada al ruido pueden resultar dañinos. Sólo algunos tiradores profesionales o doctores en la materia, dudarían la necesidad de proteger sus oídos del ruido que producen las armas, pero ¿cómo hace uno para protegerse su propio sentido de la audición y son las orejeras tan efectivas al protegernos nuestros oídos?

Protegiendo a tiradores deportivos | La ciencia del silenciador

El alargado cañón de un arma silenciada es un ícono de peligro

¿Pero cuál es la ciencia detrás de estos elusivos y rechinantes tubos? ¿Son seguros para nosotros?

Una investigación del sonido

Matthew Parker, doctor en otorrinolaringología emprendió una investigación sobre la efectividad de diferentes enfoques para el problema de la exposición continua a niveles sonoros peligrosos. Se enfocó especialmente en comparar la capacidad de reducción de ruido de protectores auditivos a nivel de oído, protectores externos con forma de “manguito” o insertos internos / externos disponibles comercialmente hasta esos supresores de boca para armas de fuego mejor conocidos como ‘silenciadores’.

Francotiradores y metralletas

Los diferentes calibres de las armas disparan balas de diferentes tamaños y a diferentes velocidades. Muchas disparan un cartucho supersónico, incluyendo la Parabelium 9 mm, el cartucho de rifle de 7.62 mm y el cartucho militar estándar NATO de 5.56 mm. Para estos calibres de armas, a menos que se utilicen cartuchos especiales de baja velocidad, siempre se emitirá un reporte supersónico, conocido como el famoso ‘crack’ (crujido) del rifle, el cual no puede ser evitado por los supresores.

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Algunas armas disparan cartuchos tan pesados y de relativamente baja potencia que no viajan lo suficientemente rápido para romper la barrera del sonido. Como resultado, estos cartuchos no emiten un crujido sónico y consecuentemente el sonido percibido es sólo el del propulsor quemándose rápidamente. Tomando la clásica pistola del ejército estadounidense, la Colt M1911.45 ACP como ejemplo, esta famosa pistola de largo calibre con ‘poder de detención’ sin embargo dispara una bala a una velocidad menor que la del sonido. Incidentalmente, es la misma bala que dispara la notable ametralladora Thompson ‘Tommy’. El sonido relativamente grave que ambas producen es la carencia de un crujido sónico.

El cilindro mágico del cañón

Los supresores de cañón funcionan inhibiendo el progreso de los gases que se expanden rápidamente, de manera que reducen el ruido del propulsor y de los gases en cualquier arma, supersónica o no. También pueden traer grandes beneficios en cuanto a reducción sonora incluso en rifles de calibres más largos de alto rango. Esto hace al término ‘supresor’ uno más aproximado que ‘silenciador’ y al observar las figuras de nivel de presión sonora, quedará claro que ‘silenciador’ es el término equivocado.

La velocidad del sonido también define el rango efectivo de cartuchos no supersónicos alrededor de 200 metros, sosteniendo que cualquier bala de cualquier tamaño simplemente no puede mantener su velocidad para ser efectiva a distancias superiores a esa. Así que aunque las balas no supersónicas resulten en un disparo significativamente más silencioso cuando se usa un supresor de cañón, lo hacen a expensas de que se reduzca severamente el rango. Esa es en parte la razón, por la que incluso los francotiradores militares que son famosos en el arte de ocultarse, utilizan armas ruidosas con balas supersónicas. Dicho esto, los supresores pueden ayudar a ocultar la posición, ya que resulta difícil localizar la fuente del crujido sónico por si sola.

Daños a la audición en los Estados Unidos

En E.U. donde existen cerca de 250 millones de poseedores de armas, no hace falta decir que el tiro deportivo es un deporte popular. De acuerdo con el documento de Mathew Parker Branch, que presentó en la convención de la Academia Americana de Otorrinolaringología de 2010, el cual dice que aproximadamente 15% de los estadounidenses entre los 20 y los 69 años de edad (o lo mismo que 26 millones de personas) sufren de pérdida de audición. De acuerdo con él, el uso recreacional de armas de fuego en los Estados Unidos es una de las causas significativas de daños auditivos, debido en parte al hecho de que entre la comunidades de tiradores en E.U. no se tiene una total cultura de la protección auditiva.

El problema se deriva en parte del hecho de que la protección a nivel de oído, no siempre da el nivel de protección (Razón de Reducción de Ruido NRR) que se anuncia. Las recomendaciones hechas por el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) de E.U., basados en un extenso estudio comparativo, sugiere debe considerarse que los protectores externos tipo “manguito” tienen un 25% de NRR menor que el establecido y que los de tipo interno tienen 50% menos. Como Matthew Parker Branch dijo, la NRR se determina por medio de pruebas de laboratorio en ruido continuo, en lugar de sonidos impulsivos como disparos, y consecuentemente esto no determina el nivel de protección dado en un ambiente en particular. Además, las pruebas de laboratorio son conducidas bajo circunstancias ideales en las que se puede tomar el mayor cuidado para asegurar un buen ajuste en la cabeza del receptor o del maniquí de prueba, sea el caso.

En el siguiente número le presentaremos la solución y especificaciones de dicha prueba.

¡Descúbralo!

Traducción y adaptación del documento original

Protecting sport shooters – The science of the silencer (www.bksv.com/waves)

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by burster präzisionsmesstechnik gbh & co kg 2013

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