Fauna Communications inició un novedoso estudio de investigación, donde grabaron los ronroneos de cinco especies de gatos. Esta investigación contribuyó con información valiosa para resolver el misterio tras el ronroneo de los gatos.

¿Por qué ronronean los gatos?

Comúnmente se cree que los gatos ronronean cuando están contentos. Sin embargo, los gatos también ronronean cuando están gravemente heridos, asustados o dando a luz. Así que, si los gatos ronronearan únicamente de felicidad, no lo harían al estar heridos, ya que la generación del ronroneo requiere energía y un animal herido generalmente no desperdiciaría energía valiosa necesaria para su recuperación en una actividad que no está relacionada directamente con su supervivencia.

Dado que el ronroneo ha perdurado por cientos de generaciones de gatos, tiene que haber algún mecanismo de supervivencia detrás de esta continua existencia. Suponer que el ronroneo ha evolucionado a una función únicamente de autosatisfacción, sería ir en contra de los principios de la psicología evolutiva y la selección natural.

¿Podría el ronroneo estar relacionado de alguna manera con el hecho de que la estimulación vibratoria no solo alivia el sufrimiento en el 82 % de las personas que sufren de algún dolor agudo o crónico, sino también, genera el crecimiento de nuevos tejidos, aumenta la resistencia de tejidos dañados, mejora la circulación local y la oxigenación, reduce hinchazón e inhibe el crecimiento de bacterias?

Supervivencia del más adaptado

A lo largo de la historia, el gato ha sido el animal doméstico más adorado y perseguido. Quizá el dicho más popular sobre los gatos es que “tienen nueve vidas”.

Esta vieja leyenda urbana resulta cierta en una muy pequeña parte, sobre todo, por un viejo refrán de escuela veterinaria que dice “si metes un gato y un saco de huesos rotos en la misma habitación, los huesos sanarán”

Muchos veterinarios cirujanos ortopédicos han observado lo relativamente fácil que resulta arreglar huesos rotos de gato, en comparación con los de perro. En un estudio sobre el mal de altura o mal de montaña encontrado en el diario de la American Veterinary Medical Association, los doctores Whitney y Mehlhaff registraron 132 casos de caídas de gatos desde pisos elevados, la caída promedio fue de 5.5 pisos.

La altura récord de supervivencia fue de 45 pisos, 99 % de los 132 gatos estudiados sobrevivió a pesar de sufrir lesiones severas. También existen documentos que sugiere que los gatos domésticos son menos propensos a complicaciones postoperatorias después de cirugías electivas.

Los gatos no son propensos a enfermedades ortopédicas o de traumas en ligamentos o músculos como los perros y la pseudoartrosis (no unión ósea) en fracturas es poco común en los gatos. Los investigadores creen que el mecanismo detrás del ronroneo es la autocuración.

Lo que hay detrás del sonido del ronroneo

Existe una amplia documentación que sugiere que las bajas frecuencias a baja intensidad son terapéuticas. Estas frecuencias pueden ayudar al crecimiento de huesos, sanación de fracturas, alivio de dolor, fortalecimiento de tendones y músculos, movilidad de articulaciones, reducción de hinchazón y al alivio de disnea o dificultad para respirar.

Con el fin de medir el ronroneo de los gatos domésticos o cómo se extiende el ronroneo por todo su cuerpo, se usaron acelerómetros miniatura. Con un peso de 0.14 gramos, estos acelerómetros se montan con adhesivo, no requieren alimentación externa y son de tierra aislada. Son usados normalmente en objetos pequeños como modelos a escala, tarjetas de circuitos y unidades de disco.

Durante las pruebas, se relajó a los gatos en mantas y se les animó a ronronear acariciándolos ocasionalmente. Los pequeños y ligeros acelerómetros fueron colocados directamente en la piel de los gatos y fijados con pegamento cosmético lavable y cinta médica.  Cada sesión de grabación duró entre 6 y 10 minutos. Se registraron datos en grabadoras DAT y fueron analizados.

Los resultados indicaron que, a pesar de los tamaños y genética diferentes, cada uno de los gatos tiene fuertes frecuencias de ronroneo que entran en el intervalo de una variedad de frecuencias terapéuticas y niveles de presión particulares.

Frecuencias de 25 Hz, 50 Hz, 100 Hz y 200 Hz son las mejores promoviendo el fortalecimiento de huesos. La exposición a estas señales aumenta la resistencia de los huesos aproximadamente en un 30 % e incrementa la velocidad a la que sanan las fracturas.

Las frecuencias del ronroneo entran en el intervalo de una variedad de frecuencias terapéuticas.

El ronroneo como terapia

Todos los gatos tienen frecuencias de ronroneo entre 20 Hz y 200 Hz. Exceptuando al chita, que tuvo frecuencias +/- 2 Hz que las de los demás, todas las especies tuvieron frecuencias a destacar de 25 Hz, 50 Hz, 100 Hz, 125 Hz y 150 Hz, que corresponden exactamente con las frecuencias más apropiadas determinadas por los más recientes estudios en crecimiento óseo, sanación de fracturas, alivio de dolor, fortalecimiento de tendones y músculos, movilidad de articulaciones, reducción de hinchazón y alivio de disnea o dificultad para respirar. Los ronroneos de todos los felinos, incluyendo el chita, tienen +/- 4 Hz que el repertorio completo de bajas frecuencias conocidas con fines terapéuticos para dolencias.

 

 

Todos los gatos tienen frecuencias de ronroneo entre 20 Hz y 200 Hz.

El hecho de que los gatos en este estudio produjeron frecuencias que se demostró mejoran el tiempo de sanación, resistencia y movilidad, puede explicar la selección natural del ronroneo. Después de un día o noche de cacería, los ronroneos podrían ser considerados como un sistema vibratorio terapéutico, algún tipo de “masaje gatuno” que puede mantener los músculos y ligamentos en buenas condiciones y menos propensos a lesiones. Además, los ronroneos podrían fortalecer los huesos, previniendo enfermedades óseas.

Continuando con las lesiones, las vibraciones del ronroneo podrían ayudar a sanar la herida o el hueso asociados con la lesión, reduciendo hinchazón y proporcionando una medida de alivio de dolor durante el proceso de sanación.

Así que ahora tienes una razón más para amar a estos felinos.

 


Referencia: Elizabeth von Muggenthaler y Bill Wright.. “Solving The Cat’s Purr Mystery using Accelerometers”. En Measurement Moments – Brüel & Kjaer [documento en línea: www.bksv.com acceso: Diciembre del 2012].


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