Lugares díficiles, herramientas resistentes

Lugares díficiles, herramientas resistentes

Resultado de imagen para keithly electricResultado de imagen para multimetro fluke 28 iiAfuera, en donde se llevará a cabo la construcción, los trabajadores están listos para recibir la mezcla de concreto y dar forma a un nuevo tramo de la autopista. Pero, un momento la planta ha sufrido un paro eléctrico. Es hora de llamar a la compañía Keithly Electric…¿Cuánto tiempo va a tomar arreglar esto?.

Cuando un problema eléctrico detiene la planta, es momento de llamar a Keithly Electric.

¿Cuánto tiempo va a tomar arreglar esto?.

“Literalmente te pedirán la respuesta al momento de salir del camión”, dijo el electricista y programador Greg Brudick de Keithly. Cuando la presión está al límite y el tiempo es dinero, Keithly sabe que tener un equipo de expertos con una amplia gama de habilidades y que puedan poner en funcionamiento la planta nuevamente en poco tiempo, es la clave del éxito. Desde que el fundador Bob Keithly comenzó el negocio en 1967, la compañía Keithly Electric se ha enfocado en las relaciones sólidas con sus clientes y empleados. Hoy en día la compañía cuenta con 35 empleados, todos trabajando en el área de Seatle en barcos, grúas y barcazas; en edificios, en casas, en plantas procesadoras de alimentos y en la industria aeroespacial- construyendo y dando mantenimiento a todo lo que se presenta en la vida cotidiana e incluso instalando sistemas complejos de lógica programable (PLC).

Desde sus inicios la compañía ha mantenido en marcha y funcionando muchas empresas locales de concreto, asfalto y construcción.

Verdadera basura

Las plantas de materiales sueltan al aire material peligroso que pueden parar el equipo: polvo y basura que cubre todo, el agua usada para lavar las salpicaduras de gravilla sobre las estructuras y el suelo. Estas plantas trabajan rápido y simple –No hay una línea de emergencia para arrancarla cuando los problemas eléctricos detienen el proceso- de manera que Burdick llega a trabajar sabiendo que es indispensable para los operadores de la planta poner sus operaciones de nuevo en línea. Es un lugar duro para trabajar, pero Greg Burdick es un tipo duro. Ha enfrentado y superado retos mucho más serios que incluso el ambiente de este difícil trabajo. Una infección causada por una bacteria carnívora (La fascitis necrotizante) casi lo mata hace algunos años. Perdió la parte debajo de la rodilla de su pierna izquierda y parte de su pie derecho. Pero aún mantiene su sentido del humor. “Es un rasgo de mi personalidad que no es precisamente parte de mi trabajo”, dice riendo. Volvió a trabajar después de que una evaluación determinó que podría realizar “todas las cosas horribles que un electricista debe realizar”. Burdick hace mucho más que sólo reparar descomposturas. Burdick y el equipo de Kiethly también trabajan hombro con hombro con los operadores de la planta en la reingeniería y en los sistemas automatizados de la planta para mejorar su eficiencia y confiabilidad. Los sistemas PLC, diseñados y construidos por Kiethly, conectan y controlan convertidores de frecuencia variables (VFDs), sensores, alarmas y otros elementos. Utilizando paneles touch-screen, cualquier operador puede manejar toda la planta.

Uno de estos clientes tiene una extensa instalación de 500 acres, un proveedor regional de gran envergadura de agregados triturados y lavados, además de asfalto. Más allá de los lotes de la planta de asfalto y pasando la oficina principal se encuentra la planta de materiales, un complejo de trituradoras, transportadores interconectadas, pantallas clasificadoras y arandelas que asemejan a una montaña rusa. A lo lejos se encuentran montículos de rocas y escolleras, donde la arena, grava y piedras traídas aquí por los glaciares de la era de hielo son llevadas por camiones de carga con capacidad de 100 toneladas. Esos camiones llevan sus cargas hacia las cribas grises (“grizzly”), en donde una serie de fuertes barras paralelas separan las piedras grandes y otros desechos de materiales de menor tamaño. La arena, grava y las piedras pequeñas caen hacia un transportador que comienza su viaje a través de trituradores cónicos, más transportadores, pantallas clasificadoras y lavadoras. Los objetos más grandes –piedras de cuatro o más pies- caen en un pozo en espera de su viaje hacia la mandíbula trituradora.

En una visita a la planta se puede ver más que sólo la fuerza bruta aplicada en romper rocas. Por ejemplo, para evitar que se acumulen las piedras y causen obstrucción, las grizzlys deben ser vaciadas después cada cierto número de cargas. En el pasado, esto significaba que los conductores tenían que presionar un botón para registrar cada carga. Keithly tuvo una mejor idea. Burdrick montó lazos de inducción en los rieles de las grizzlis para percibir cuando los camiones de transporte llegan y parten. Los lazos fueron originalmente diseñados para ser colocados debajo del pavimento para detectar vehículos esperando en los semáforos. Ahora, las señales de los lazos indican al sistema de control cuantas cargas ha recibido cada grizzly así como confirmar cuando los camiones se van y de esa manera poder vaciar las grizzlys. Un panel de control PLC montado cerca de las grizzlys supervisa el proceso.

Encontrando una mejor dirección.

El sensor grizzly es una parte de un sistema de control rediseñado que Keithly recientemente terminó para la planta. Una pantalla touch da ahora al operador una representación gráfica de toda la planta con todas sus tolvas, transportadores y trituradoras. Las lecturas de salida muestran el estatus de cada motor, clasificador y bomba al igual que el nivel de carga en cada depósito de material. El resultado: Un sistema automatizado que percibe problemas tales como sobreflujos de material, notificando al operador antes de que se produzcan verdaderas dificultades. La producción aumenta y los costos de operación disminuyen. Cuando los problemas vienen y la presión aumenta, Burdrick se mantiene enfocado en el proceso. “Solamente se trata de ser lo más minucioso y metódico que puedas –sólo es solución de problemas-“, dice. “No tienes que comprender el sistema, pero tienes que saber lo suficiente sobre los componentes para saber donde comenzar. Muchas veces tienes que ir resolviendo los problemas sobre la marcha”.

El proceso puede constar solamente de cualquier prueba eléctrica, de voltaje de corriente continua y chequeos de tierra para solucionar los cada vez más comunes VFDs. “Hago muchas pruebas de controladores, las pruebas de las partes frontal y trasera de los controladores –la fuente de alimentación- se realizan primordialmente mediante una prueba de diodos”, dice Burdick. “La prueba de diodos es una función del multímetro, que mide el voltaje de disparo de un diodo”.

Burdick también checa la frecuencia sintética de los VDFs, utilizando la función que se encuentra en algunos multímetros digitales Fluke. “El nuevo medidor que adquirí, el Fluke 28 II, tiene un filtro para checar controladores de velocidad variable. Lo he usado para corroborar que la lectura en el controlador es correcta”, dice Burdick.

De hecho, el multímetro Fluke 28 II, con su calificación IP67 para protección a prueba de agua y de polvo y su resistencia a caídas de hasta tres metros, fue diseñado exactamente para las duras condiciones donde Burdick trabaja.

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